Participar en eventos sociales o profesionales implica ciertos códigos que no siempre nos enseñan. Por ejemplo, llegar tarde, hablar demasiado alto o no respetar el turno de palabra son errores comunes que pueden afectar tu imagen.
Otro fallo frecuente es el desconocimiento del código de vestimenta. Usar ropa inadecuada puede parecer irrelevante, pero transmite falta de interés o desconocimiento. Lo mismo ocurre con no saber cómo saludar o dónde sentarse.
Estos errores se evitan fácilmente con preparación y atención al detalle. Antes de asistir a un evento, infórmate sobre su contexto, revisa las normas básicas y actúa con cortesía. Así, no solo evitarás incomodidades, sino que dejarás una huella positiva.

