Protocolo para niños
Creemos que los buenos hábitos comienza en casa y desde la infancia. Somos un programa especializado en enseñar protocolo y modales a niños, ofreciendo herramientas prácticas para ayudar a los padres a crear buenos hábitos para formar hijos seguros y exitosos.
Comunicación de Alto Impacto
Creando desde temprana edad el respeto, la cortesía y la empatía, a través del protocolo infantil, construyendo bases sólidas para su desarrollo social y emocional.
Tenemos un programa de referencia para familias que desean inculcar en sus hijos buenos hábitos y habilidades sociales desde pequeños, impactando positivamente su futuro y el de toda la sociedad.
Virtudes del programa de protocolo para niños y jóvenes
✨ Respeto: enseñándoles a valorar a los demás, a saludar, pedir permiso y escuchar con atención.
✨ Empatía: los ayudamos a comprender sentimientos ajenos y actuar con amabilidad.
✨ Disciplina: fomentamos el autocontrol y el cumplimiento de pequeñas normas cotidianas.
✨ Confianza: al saber cómo comportarse en diferentes situaciones, se sienten más seguros y felices.
✨ Cortesía: practicamos gestos y palabras simples como dar las gracias, pedir permiso o ceder el paso, que hacen la vida más agradable.
✨ Responsabilidad: inculcamos el valor de ser puntuales y cumplir compromisos, incluso desde pequeños.
✨ Convivencia: promovemos el respeto por los espacios y momentos de los demás, creando un ambiente familiar y social más armónico.
Sección : Protocolo para niños y jóvenes
Preguntas y respuestas
El protocolo enseña valores como el respeto, la cortesía, la empatía, la amabilidad y la disciplina, fundamentales para su desarrollo social y emocional.
Desde los 2 o 3 años pueden aprender a saludar, dar las gracias y pedir permiso. El ejemplo de los adultos es clave.
Con el buen ejemplo enseñarles practicas cotidianas como sentarse derecho , usar utensilios correctamente, no poner los codos en la mesa, no hablar con la boca llena, etc.
Debemos reforzar las buenas actitudes no solo regañandolos cuando dejan de hacerlo
Con un saludo verbal claro, contacto visual y si es apropiado, un gesto de cortesía como una sonrisa o un apretón de manos.
Gritar, interrumpir conversaciones de adultos, correr sin control o usar lenguaje inapropiado. Los límites claros son parte del aprendizaje.
Sí ser puntual enseña responsabilidad y respeto por el tiempo de los demás.
Explícales que no se trata de obedecer ciegamente, sino de tratar con cortesía y respeto.
Absolutamente enseñarles a no interrumpir conversaciones con pantallas, usar lenguaje adecuado en redes y respetar la privacidad es vital.